En África, ese continente olvidado de todos, madre de culturas y razas, vive una clase de perro llamado basenji. Tiene orejas largas, es estilizado, ágil y fuerte, como corresponde a un cazador. Un buen cazador. Los nativos lo usaban para cazar leones, y también aves y antílopes. Estamos hablando pues de un perro muy valiente. Los nativos cuidaban a sus perros porque existía la creencia de que alejaba a los malos espíritus de la noche.
Los egipcios descubrieron ese animal valiente y decidieron adoptarlo hasta el punto de convertirlo en un perro sagrado. Los egipcios no eran tontos. Eran egipcios, y sabían que el perro no era ningún dios, como tampoco lo era el halcón, el hipopótamo o el cocodrilo, pero sus características servían muy bien como morada de los dioses. Los dioses se encarnaban en ellos para tomar cuerpo y bajar a la tierra. De ahí que al adorar al animal de turno, se adorase al dios.
El basenji aparecía en los sepulcros, tallado e incluso momificado, para acompañar a los muertos, por eso se llamó el perro de Keops, aquel faraón que construyó la gran pirámide de Guiza.
Ya veis, amigo/as qué unido a nosotros está el perro, que incluso se le adoró como a un dios.
La verdad es que los perros, y animales en general, tienen siempre un porte noble ante la vida. Ahí está el caballo, por ejemplo, cuya única fealdad es el jinete que porta. Todo él es una magnífica exposición de fuerza y belleza contenida, a pesar de ser un esclavo del hombre.
Los perros no entienden de suspicacias, de cobardías, de mentiras, de sospechas, de complots, de envidias o celos. En general, salvo los animales despersonalizados por el hombre, los animales suelen mostrar gran nobleza y dignidad ante la vida. Los hombres corrompemos a los animales trasladándoles nuestros defectos.
Cuando veo a mi perra Lola dormir, o jugar, o simplemente estar sentada mirando el horizonte, veo en ella todo lo que los humanos hemos perdido. Cuánta dignidad en su postura, cuanta aceptación de su condición animal, cuanta belleza en sus formas, cuanta gracia en su naturaleza, cuanta integridad en su carácter.
El perro es el mejor amigo del hombre. ¿Es el hombre el mejor amigo del perro?
Un chiste sobre perros: Estaban dos pulgas en un perro y se acuestan a reflexionar y una pulga le dice a la otra:
-¿Habrá vida en otros perros?
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