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martes, 12 de julio de 2011

la creacion y los perros




Todas las culturas tienen mitos y leyendas para expresar, para contarse racionalmente a sí mismos y a los demás, el origen del mundo. Es una necesidad. Como el pensamiento antiguo estaba dominado por la magia, el pensamiento mágico era el sustituto de la ciencia y la lógica. Y la verdad es que ha sido tan maravilloso que haya sido así que hoy en día podemos disfrutar de historias fantásticas que no hacen más que engrandecer el espíritu humano.

Los indios norteamericanos no podían ser menos y también inventaron lo suyo para explicar aquellos momentos estelares. Según ellos, el dios Nagaicho creó el mundo. Y por partes, además, que, cosa curiosa, es una idea que comparten casi todas las culturas. Se ve que hay que poner orden en las cosas. Pero a lo que iba.

Primero puso cuatro columnas para que sostuvieran el cielo y separarlo así de la tierra. Es curioso que también la biblia diga que dios separó el cielo de arriba de la tierra, y luego los mares de la parte seca… Es curiosa esta coincidencia. Pero sigo.

Separados cielo y tierra fue a pasearse por el mundo mientras creaba cosas: ríos, montañas, valles, toda clase de plantas, animales… A los animales los creó uno por uno. Luego, lleno ya de estos elementos que formaban el paisaje creó dios a los protagonistas: el hombre y la mujer. Y creó a todos los animales excepto al perro. En ninguna parte del relato se dice que dios creara al perro, porque cuando Nagaicho salió a pasear ya llevaba un perro con él. Así que amigos/as, el perro siempre ha estado ahí, desde el origen de las cosas. Cuando un animal está tan ligado a la creación, según la leyenda india, es que el perro formaba parte de sus vidas desde tiempos inmemoriales.

Lo más curioso del caso es que en todo este tiempo, el perro ha aprendido más de nosotros que nosotros de él. Lo que sucede es que el perro no sale en la tv contando cómo se educa a las personas (habría que oírles), o no escriben en revistas. Ea, no hablan. Pero son muy listos y aprenden.

Se dice de los niños que aprenden a conocer antes a sus padres que estos a ellos. Con los perros igual. Los perros establecen un lenguaje con sus dueños porque les entienden. Los tonos de voz, los gestos, el sonido de las palabras, palabras incluso, son entendidas por el perro. Advierten cuando estas preocupado, enfadado, enfermo… o feliz. Las historias de perros que se han dejado morir junto a sus amos son muchas, y todas ellas de una ternura, una sensibilidad y una fidelidad que la raza humana no ha podido conocer en sus millares de años de vivencia en el planeta. No existe ni la primera ni segunda guerra mundial de los perros, por ejemplo.

¿Enseñar a un perro? Resulta que el famoso adiestrador de perros de la tele, ese mejicano listo afincado en EEUU, entendió que a quien hay que educar para que entienda a los perros es al hombre, porque el perro ya nos conoce. Ese es su éxito. No educa perros, educa personas para que puedan relacionarse con los perritos.

Mi perra Lola sabe siempre a quien tiene delante. Sabe perfectamente a quien tiene que obedecer y a quien puede torear. Y lo sabe porque ha conocido a las personas antes que las personas a ella. A mí, por ejemplo, sabe que me puede torear. Pero también sabe que mi amor por ella es tan grande que firmo mi alianza con ella por toda la eternidad. Y sé que ella lo sabe. Por eso, de vez en cuando me da una tregua, y me hace caso, y me deja descansar… mientras prepara en su mente ágil una nueva trastada. Ummm… Lola Lolita…

E.C. M. Historias de mi perra Lola.

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